La Reforma contempla adecuaciones
a 34 ordenamientos jurídicos que rigen el funcionamiento del Sistema Financiero
mexicano mediante la expedición de 13 decretos, a través de cuatro ejes busca
transformar al sistema financiero ¿Cuáles son? Y ¿Cuál es el contexto?
1. Fomentar el crédito a través de la Banca de
Desarrollo
Las entidades de la
Administración Pública Federal, con personalidad jurídica y patrimonio propios,
constituidas con el carácter de sociedades nacionales de crédito, cuyo objetivo
fundamental es el de facilitar el acceso al crédito a personas y empresas; se
denomina Banca de Desarrollo. El primer eje de la reforma está encaminado a
lograr que estas entidades apoyen al sistema financiero en beneficio de las
familias y de las pequeñas empresas mexicanas.
Datos de la SHCP señalan que el
saldo de crédito de la Banca de Desarrollo al primer trimestre de 2011 fue del
4.9% como porcentaje del PIB.
2. Incrementar la competencia en el sector
financiero
Los bancos son los principales proveedores
de los instrumentos de ahorro, financiamiento, manejo de cuentas y medios de pago
y otros servicios financieros ofrecidos a las personas y a las empresas. En
este contexto la Comisión Federal de Competencia presentará resultados de la
investigación sobre las condiciones de competencia en el sistema financiero.
Las conclusiones reflejaran las condiciones de competencia en el sector
financiero. Todos nos beneficiamos de más competencia en cualquier sector, por
lo tanto es vital la propuesta del segundo eje para incrementar la competencia.
3. Ampliar el crédito de las instituciones
financieras privadas
La banca comercial presta al sector privado alrededor del
26% del PIB. Es poco si lo comparamos con países de América Latina, que tienen
niveles del alrededor del 50%. Ampliar
el crédito de las instituciones financieras privadas es la siguiente parada,
sin antes asegurar la solidez y la prudencia del sector financiero.
4. Asegurar la solidez y prudencia del sector
financiero en su conjunto
La Reforma Financiera contempla
elevar a rango de ley las normas para la conformación y calidad del capital
establecidas en la regulación bancaria de Basilea III. Un punto fundamental para
caminar con seguridad por las travesías de la industria financiera.
También se eleva a rango de ley la
permanencia del Consejo de Estabilidad Financiera que hasta tiene hasta el momento
tres funciones principales:
Identificar riesgos potenciales
de la estabilidad del sistema financiero. Es un órgano de consulta en materia
de estabilidad financiera para el ejecutivo federal; y cada año presenta un
informe anual sobre la situación de estabilidad financiera del país y los
diagnósticos que haya realizado.